Como parece que somos bastante tímidos a la hora de hablar en los claustros, se podría usar usar un espacio colaborativo donde se publiquen, se discutan y se modifiquen las iniciativas, normas y demás cosas del centro.

En el ciberclaustro se podrían plantear preguntas a realizar posteriormente en el claustro, para qué este sea lo más efectivo posible y no perder tiempo con discusiones tontas. Me refiero a que las preguntas, temas o iniciativas serían discutidas en el ciberclaustro previamente, y sólo las que susciten interés serían llevadas al otro claustro

Por otra parte, el preparar los temas con antelación tiene la ventaja de que se puede aportar colaborativamente la normativa pertinente a la pregunta, de tal forma que los profesores acudan al claustro bien informados y documentados.